domingo, 27 de diciembre de 2009
Quiero el índigo del vuelo
de tenerte pegada a la piel
y al destino
de no alejarme jamás
de seguir a tu alcance
de no exprimirte completa
de marinarte en el alma
de armarme yo sola jaulas
que me atrapan a tu lado.
Ya estoy cansada de ti
de nombrarte en la mirada
y en el rostro tan opaco
que expulsa cada sonrisa.
Exíliate de mi vida
lárgate sin vuelta de hoja
ya no te quiero a mi lado
vete y no vuelvas la vista
de ti, tristeza, estoy harta.
Quiero tomar otros rumbos
y acoger, alas abiertas,
al viento fresco y cansado
de tanto seguirme el paso.
Quiero el índigo del vuelo
del que no existe regreso
porque una vez que se muta
ya no es posible olvidarlo.
jueves, 24 de diciembre de 2009
jueves, 17 de diciembre de 2009
Ceniza y azúcar
como pétalos de luto
como cuervos deshojados
como lágrimas ya secas
como sueños olvidados
como azúcar que se quema
y guarda bajo su noche
la dulzura de la muerte
de esperar sin esperanza
domingo, 13 de diciembre de 2009
Como rehilete
detrás de las cuerdas
con El Farolito
alumbrando el recuerdo
sintiendo a lo lejos
oleajes tan tibios
meciendo el camino
que aún no transitamos.
Sentía tu caricia
como ala gaviota
desafiando al viento
dibujando cielos
arando los tiempos
con plumas de sueños
reprochando anhelos.
Te sentí recuerdo
girando la rueda
como rehilete
de infinitas vidas
memoria silente
de futuro incierto
vínculo perene
de plateada estirpe
burbuja de espejos
de cohesión tan frágil
elevando ayeres
deseando mañanas
flotando gozosa
viviendo presentes
tan sólo
existiendo
miércoles, 18 de noviembre de 2009
Así estoy bien
sin tentativas infructuosas
ni arrebatos que consumen
sin sueños compartidos
ni horas en la espera
sin descifrar señales
ni cegar mis instintos
sin tus ojos mintiendo
ni los míos creyendo
así estoy bien, supongo.
lunes, 2 de noviembre de 2009
Te saliste de mis sueños
Te saliste de mis sueños
Pero no de mis anhelos
siempre extraño la risa tan brillante
que tenía mi piel en tu presencia.
Sueños de muchacha
No, ya no tengo mirada de muchacha
Ni cabello, ni piel de muchacha
Mi mirada cambió, cambió mi aspecto
Tampoco tengo corazón de muchacha
Me volví más cauta
Además, ahora puedo hacerme sonreír a mi misma
Puedo hacer planes conmigo
Me siento más feliz y más serena.
Lo que sí tengo son sueños de muchacha
Y aún sigo soñando contigo.
Como un dios malherido
Mientes en endecasílabos perfectos
Cada falacia once sílabas exactas
Mientes mirándome, mientes besándome
Y haciendo el amor como un dios malherido
Hiere
Tanta belleza agolpada y tú tan distante
Hiere tu hielo
Hiere el silencio
Hiere el que dejes que pasen las olas
los días, los meses
Y tú no te inmutes
Hiere que no estés aquí
Cuando todo mi mundo contiene tu sombra
Hiere quererte
martes, 22 de septiembre de 2009
Gitana vieja
Matutino
viernes, 14 de agosto de 2009
Infinitos
Derramo aquí una gota de infinito
con red de pescador atrapo el nunca
espérame un momento, ya no tardo
sólo me falta encapsular tus tiempos
en una bolsa de organza tus tres días
en un costal de orgánico algodón tu pronto
y para tus para siempres
un cofre de cristal hecho de arena
igual que tus castillos en el aire
Palacio de nubes
Es verdad,
mi alma era un espejo
hecha un montón de añicos
temblaba como la agitada
superficie de un estanque.
Mi historia iba torcida
lo único certero para mi
era que no iba a detener el vuelo
y entonces tú llegaste
con tu mirada limpia de pasado
con tu ilusión de construir
castillos en el aire de dos plazas.
Es verdad
los construimos juntos
imaginamos cada átomo
de oníricos tabiques cristalinos
armamos cada muro, cada torre
cada vitral multicolor
y cada espacio de futuro,
y era perfecto.
Pero era sólo eso
sólo un castillo suspendido
en el viento presuroso
del anhelo hecho esperanza,
sólo un frágil cristal imaginario
un palacio de nubes
una finca de agua evaporada
el espasmo de cegadora luz
de ese relámpago inasible
que le juega malas bromas
a la certera realidad.
Y hoy
que sigo andando sin voltear atrás
poniendo cada paso con cuidado
entre el escombro de lo que nunca fue
quisiera volar raso y no quebrar
los sueños, los anhelos, la ilusión
pues este tiempo, que en diluvio se tornó,
escampó mis temores,
y me dio nuevos bríos, nuevos retos
y una gama tremenda de ilusión
de abrirle las ventanas a la luz
y dejar que se instale en este pecho
de infinitos soles un millardo
de rayos de posibles existencias
para transitar en mi...
tengo los ojos y todas sus miradas
la boca y todas sus palabras
derramando gratitud
el cabello montado en una ráfaga de viento
la pisada caminante hacia el presente
y cada huella completa
sin fracturas que la quiebren
más completa que aquella quebradiza
que en aquel entonces, me llevó hacia ti.
miércoles, 12 de agosto de 2009
Adieu
jueves, 6 de agosto de 2009
Omnipresencia
domingo, 19 de julio de 2009
Sin nicho de mármol
La melodía de tu cuerpo desnudo me arropa en vaivén de memorias
Yo soy el tiempo en tres cuartos que apura el amor en tu copa
Tu eres el ritmo de vals sincopado que inventa mis alas al viento
Vamos a armar sinfonías y minuetos con puras caricias de cielo
Vamos a ser el arpegio de sinuosas notas teñidas de tinto bermejo
Déjame volar como aroma de canon perpetuo en silencios pactados
Déjame soñar que mil soles de ayer nos capturan la historia
Déjame escapar de este sueño que nunca será primavera
Déjame ser aire sin oda, sin nicho de mármol, ni firma en tu pecho.
jueves, 9 de julio de 2009
Me gusta inventarte
Me gusta inventarte
vida
en cada aliento hecho tormenta,
en cada latido de viento,
en cada parpadeo nocturno
de la luna nueva en mi regazo,
en cada caricia de sol
o de cielo de estelar negrura.
Me gusta inventarte
vida
para que habites mi sangre,
para que te inhale a cántaros
y a bocanadas de azúcar
hecha labios,
para que existas sin piensos,
sin motivos rutilantes,
sin más nada
que mis ganas
y tus infinitos versos
aún no escritos.
martes, 30 de junio de 2009
viernes, 26 de junio de 2009
Crepúsculo alado
Cómo no amar los acordes que escribe en el viento
Cómo ignorar la certera cadencia de cada palabra en sus dedos
Cómo dejar de sentir las caricias de su pensamiento
Le habla con tanta ternura a la musa que merma el dolor de quererlo
Llega a invadir con su ejército rojo escarlata a mi pecho
No hace más nada que dejarse ser cual cascada de tiempo
Y así, sin esfuerzo aparente, convierte en milagro un instante
Lo llena de arrobo, de luz, de belleza sonora sedienta de voz que declame
Hiere al silencio, al hastío y hasta al miedo de muerte inaudita
Arde en mil llamas cualquier laberinto de sombras
Muerde el deseo de volver a acurrucar el alma en su pecho de soles
Da con la espada letal un touché tan sutil que revive a los pétalos idos
Soy la metáfora inerte que retoma vida en su abismo mirada
Hoy soy crepúsculo alado, sutil caracol que se anida perdido en sus mares.
martes, 23 de junio de 2009
Belleza inexistente
Un diáfano marfil que nunca es frío
Un océano con la calma de un espejo
Un cielo que se toca con los dedos
La sonrisa perenne de tus ojos
Un sofisma repleto de verdades
Una zarza en ramillete sin espinas
Una mano de fuego hecha caricia
Un arrullo que no duerme la conciencia
Un guiño transparente como el agua
El cantar de los cantares
Con derechos reservados.
domingo, 21 de junio de 2009
Decirte Papá
Me gusta decirte papá.
Suena a fuerza que me arropa
Suena a puerto para anclar
Que detiene mis raudales
De tristezas
Y de miedos
De dudas y de impotencia
Y de lágrimas de amor.
Me gusta decirte papá
suena a abrazo de infinito
suena a abundancia vital
que me abre manantiales
de esperanzas
y de sueños
de cofianza y regocijo
y de gozo de vivir.
Me gusta decirte papá
Padre suena a dios distante
Papá suena a ti, ¿qué más?
miércoles, 17 de junio de 2009
Limbo de ti
Estoy en el limbo de ti, Forastero.
A lo lejos, sólo el eco de tus ojos
Desde el cielo tus caricias que no alcanzan
A mis pies un empedrado que no acaba
Soy el aire que te abraza
Soy el fuego que te quema la asimétrica mirada
Soy planeta, soy tormenta, soy vacío que desaloja
Los cristales de tu sienes
Ven, no te vayas
No pases de largo por este bosque sin tiempo
No cruces mis caminos como ráfaga de sueño
No desenredes, río abajo, esas manos
Que entretejen sin catarsis mi cabello
No habites a solas la distancia
No te vuelvas del éxodo caminante sin huella
No dejes sin alma este limbo de ti.
jueves, 11 de junio de 2009
Erizos de seda
Laberintos dignos del más cruel Minotauro
Pasos delirantes, sin brújula ni norte
Soy sólo mi vista que se posa en tu frente
Abstracto erotismo de las pieles ausentes
Vacíos, terremotos, abismos silentes
Mentes anudadas, latido agelasta
Mares que desbordan ojos secos, velados
¿Dónde está el horizonte?
¿Dónde la tierra firme?
Hoy retomo mi estrella, corazón extraviado
Voy a subir las anclas y a navegar mi vino.
miércoles, 10 de junio de 2009
Quiero ser sol
cómo se arropa de negrura el cielo
cómo se vuelve invidente al oleaje
la arena que no encuentra la orilla.
Quiero ser sol que sí respire día
quiero la mirada de crepúsculo plena
no quiero nunca cegarme al oleaje
de mi mar de impermanencia y vida.
viernes, 22 de mayo de 2009
Parpadeo de dicha
sólo su negro tatuaje se asoma al destello.
Mira silente al olvido
siembra arrozales de sirios
toma paciente el instante
alaba sin canto a su prana
se llena de viento
de lluvia, de rostros ausentes.
Alumbra de pronto una luz a su pecho
un síncope alado la muerde
una pausa, un segundo
un señuelo de vida aparece
lo ignora
igual que antes hizo omisión
del relámpago azul en su aliento.
Inhala
disipa el sentido del cielo en la mente
encuentra un segundo el vacío
sonríe luminosa
se apaga.
Sólo mi sombra se atreve a ser lirio.
domingo, 10 de mayo de 2009
Sin pies no hay alas
No hay caminos andados
ni existe tierra firme
cada paso es abismo
cada latido azoro.
Debíamos tener alas
y no los pies cansados.
Pero, en fin, caminamos
somos seres de barro
de arcilla, de hojarasca
no de plumas ni viento.
Hay que palpar la tierra
conquistar los peñascos
hay que escalar montañas
para alcanzar las nubes
hay que amaestrar las piernas
y el corazón que estalla.
Sólo sorteando errumbe
se llega al tiempo arado
y al caminar sin alas
se abarcan los dos mundos.
Pisamos con las plantas
volamos con los sueños
poseemos las huellas
mientras que con alientos
el vacío nos construye.
lunes, 4 de mayo de 2009
Monólogo
Acompáñame con las alas abiertas
pero sin aleteo
tan sólo planeando en el vacío
que sea tu risa el camino que yo sigo
que sea el silencio en el pecho el horizonte.
Acompáñame con el corazón abierto
pero sin armadura
latiendo confiado y vulnerable
que sea la dicha mi guía
que sea la inocencia la elección tomada.
Acompáñame con la mirada limpia
pero sin desconfianza
tan solo creyendo sin reservas
que sea el amor en ti la garantía
que sea el hecho de existir lo que nos de sentido.
domingo, 26 de abril de 2009
Una hora
mi reloj me es indiferente
para mí es hora de pensarte
de soñar contigo y de tenerte
once de la noche y un minuto
pasa como un tren sin mucha prisa
este tiempo estólido y silente.
Ya dieron ahora once y cuarto
y mi vida sigue estando en pausa
esperando el sol que trae tu risa
allanando el tiempo para amarte.
Ahora son sin más las once y media
yace ya mi sol de media noche
se ha ido a dormir con mis anhelos
de abrazarte inmensa y llanamente.
Un poquito más y dan las doce
y ya no hay manera de ignorarlo
no vendrás a mi en esta noche
en que el tiempo pasa sin traerte
en que estoy aquí sin tu presencia
en que son las doce sin tus besos.
miércoles, 22 de abril de 2009
Instante
el hilo de tiempo es eterno
y sólo respiro un segundo a la vez
siempre me encuentro atrapada
en un único punto movible
de mi finita existencia
soy libertad sin un solo perímetro
en este río que nunca es el mismo
camino tan solo este paso
el que me tiene en la huella
que dejo marcada ahora mismo
mi piel que es proceso perpetuo
transpira tan solo el latir que sí existe
el de este preciso momento
sonrío y de pronto deseo lo imposible
que mi sonrisa perdure
cono nada lo hace
aún si sonrío todavía en este nuevo minuto
la sonrisa es otra
el entorno cambia
ni el cielo se escapa del ciclo perpetuo
de tánatos y eros jugando a alternarse
en sucesivas muertes y renacimientos.
Aquí estoy, y esto es lo que tengo.
lunes, 20 de abril de 2009
La voz
escucho por fin el trinar que despierta al letargo
manos invisibles reviven mi piel con caricias
te escucho
aquí estamos
yo y mi ángel de rostro sombrío
yo también te amo
me gusta saberte a mi lado sin tregua ni olvido
te siento
intuyo tu mirada
no sé si eres tú o soy yo misma tocando mi espalda
pero es ese toque de alas muy suaves
el gong que despierta a mi alma
y la extrae del marasmo en suspenso
despierto
estoy viva
no hay nadie a mi lado
sonrío
Sombra
volteo y me miro dormida hecha ovillo
distingo en mi cuerpo resquicios de sal transparentes
inerte se niega a salir de su cueva de estepa
lo muevo, le imploro, recorro su piel con mis dedos
susurro en su oído que la amo, que abra los ojos
que hay sol, que hay un viento que espera mover su cabello
a nada responde
parece escultura de arena mirando lo eterno
parece un destello de tiempos pasados, un capullo vacío
inmovil, suspira de pronto
emite un gemido muy ténue, un brillo en los ojos abiertos
rueda una lágrima fría en su mejilla
tengo deseos de tomarla en mis brazos, sacudir su alma
quiero que despierte, quiero que reaccione
pero ese es su sueño
y yo soy sólo su sombra.
Suspenso
que no pasan más los días
que no anochece
que el viento se paraliza
que todo se vuelve estatua
o más bien no
porque sigues viendo los árboles pasar por la ventana
es sólo que tú te quedaste suspendido
entre un latido y otro de la soledad
entre un segundo y otro del tiempo
entre una hoja y otra del otoño
entre un instante de la vida y otro de la muerte
martes, 14 de abril de 2009
Todos los grillos del mundo
su arrullo eterno se suma hasta hacinar el aire
invade cada espacio de mi cuerpo
y hasta mi pensamiento
se siente vivo, perenne, omnipresente
y al mismo tiempo lejano
se palpa en el viento y envuelve en oleadas de anónimo arrobo
y es, sin embargo invisible, huidizo
casi inexistente
a veces, se confunde con silencio
domingo, 29 de marzo de 2009
Quietud
hasta mi alma
el viento está dormido
y el sol cae sin estruendo
el cielo sigiloso
contiene tres suspiros
y el horizonte en trance
levita su paisaje
Y así es también adentro
mi mar duerme tranquilo
amasan mi conciencia
silencios transparentes
se llevan las tormentas
a otros laberintos
me invade una llovizna
de selénicos pétalos
un soplo de infinito
una luz de alas suaves
parpadeos incoloros
vuelo interno sin rumbo
un mecerme profundo
suspendida en la nada
un vacío tan dulce
y quietud
quietud
quietud
Ya no te vayas nunca.
viernes, 27 de marzo de 2009
Zarpabas al sueño
todos los cantos cerraban tus ojos
eras un pájaro azul en reposo
una notita de río volviéndose viento
un cielo azul cuyo guiño era nube
una caricia volviéndose arrullo
dulce mirada sonriendo dormida
todo volvió a su lugar
hasta el león amarillo bostezó en silencio
cada dedito en tus manos con sueño
era una tecla de piano cerrado
cada manojo de alegres campanas
deshojó su brío
y sin reclamo ni mueca ninguna
se calló el silencio.
Dormías.
miércoles, 25 de marzo de 2009
Saber el aire
Esencia de tinta
martes, 24 de marzo de 2009
Había una vez una Sabina
Había una vez una Sabina
que de un brinco alegre
invadió mi casa, mi cama, mi vida.
Se asomó impaciente,
ojos bien abiertos
y grito potente.
Se prendió a mi pecho
y de un sorbo hambriento
bebió mi presente,
transformó el futuro
y se instaló de prisa
en todos los cuartos
de mis pensamientos.
Tres años más tarde,
un metro más alta,
ojos luminosos
y elocuente habla,
baila todo el día,
rie a carcajadas.
Pero por la noche,
seria y consternada,
se acerca a mi cuello,
me abraza muy fuerte
y en secreto dice
"No te vayas mami,
o voy a estar triste".
Y se duerme pronto
con una sonrisa
pícara y torcida,
y vuelve a invadirme,
de la noche al alba,
mi niña Sabina,
con sus ojos luces,
salta, ríe, llora,
llenando de abrazos
y oníricos besos
mi vida del sueño.
Hasta que a lo lejos,
temprano y con frío,
me despierta un grito,
lleno de energía
y alegre inconciencia...
"¡Mamáaaaa!"
Y empieza de nuevo,
el cuento de siempre,
había una vez una Sabina
Matutino
No, no son tus dedos desenmarañando mi cabello,
es sólo el viento que sopla suavemente.
Esta mañana te fuiste, antes de haber llegado,
y un castillo que no habíamos construido
se quebró dentro de mi.
El ciclón que se acercaba tímido desde hace días
tomó fuerza y revolvió las aguas con la espuma,
nubló el cielo de un renglón a otro
y empapó con agua helada mis contradicciones.
Pero la leyenda dice que tras la tormenta viene la calma.
Y este mar azul habitado por un dueto de sueños
espera que así sea.
No, no son lágrimas saladas de esas que impiden ver el sol,
es sólo llovizna muy fina que limpia el horizonte
para que amanezca luego de este baño de realidad tan matutino.
Para recordarte
Caminar contigo
las piedras mixtecas,
musitar a ciegas
entre talavera
y miradas mustias,
sonreír sin causa
sentirme dichosa
y tomar a dueto
chocolate de agua
para recordarte.
Llórame
Llórame
y párteme en dos
como si no hubiera fuerza capaz de detenerte.
Llórame
inunda mi piel
con tu inesperada tormenta de agridulce oleaje.
Llega hasta el centro de mi tierra
y llórame.
Me gusta cuando lloras
y tu lágrima se abre paso
entre mis piernas.
Hasta que amanezca
Te amo hasta que amanezca
ni una gota de sol más tarde
porque después viene el orto
y el ruido de la vida y tus andares.
Así te amo yo, sólo de noche
cuando el silencio invade tu mirada
cuando el dolor de errar queda exlcuído
y te espera entre sábanas lejanas.
A menos que con tus manos echas cuna
atrapes el rayo que inaugura el día
y alargues con tu fuerza de arcanos y mesías
la noche que obscurece tu constante huída.
En ese caso
te amaré durante el día.
De nuevo yo
de nuevo la poesía
de nuevo la noción de soledad.
Hoy de nuevo la verdad
y el estruendo de cuerdas
y de vientos al mirarla de frente.
Hoy de nuevo yo (de nuevo tú)
que me desbordo de mi misma
hasta que el azul intenso
se vuelve belleza insoportable
para el temporal interno.
Hoy me duelo.
Promesa rota
Que sería feliz incluso en la distancia
Que sería feliz incluso si el destino
No tuviera para ambos
Un sarcófago de sueños
Incluso si la marcha de los cuervos
Desfilara por tu nombre
Si lo manchara el recuerdo
De dolor y de nostalgia.
Lo dije, sí
Y no lo cumplo.
Hoy que no estás
Mi boca es una mueca
Que bebe una sal que no es la tuya.
Tengo frío.
Camino al limbo
Alas negras
Corazón en pausa
Un camino de piedra
Una nube hecha trizas
Las cenizas de muerte
Cuadrícula viviente
Un tapiz de perfiles y de sombras.
Constriñe más la libertad
Que las cadenas
Cuando la libertad
No nos atañe
Cuando no se la apropia
El firmamento interno.
Un domo bombardeado
Vagabundos haciendo tendederos
Geografías que me coartan
Sillas vacías sin patas
Una luz a lo obvio
Acercamiento extremo
Concreto que se rompe
Turbinas hechas nudo
Mecedoras en vuelo
Objetos que nos atan
Yuntas, arados
Y nostalgia de tiempos no llegados
Altísima paredes que no llegan al techo
Inesperado edén de luz, sombra
Y secuencias de silencio.
Siluetas extraviadas
Reconociendo el cielo
Paz
Una pausa más larga y voluntaria
Un relámpago armónico
De voces gregorianas
Un impasse
Un deseo
Un volver al orígen
Un saber que sin duda
Hay que nacer de nuevo
Aún no…
Aún no.
Este limbo es etéreo
Es tan blanco
Tan plácido y aislado de la vida
Aquí se para todo
Una pausa que quiero
Indefinida.
¿Dónde está la libertad?
¿En dónde está la libertad?
¿En dónde?
¿En unas alas que vuelan sin rumbo
o en unas que lo hacen con destino elegido?
¿En un río de raudales desbordados
o en aquél que sigue el rumbo de su propio cauce?
¿En una voz que seduce a su antojo
o en una que dice amor sin capa ni antifaces?
¿En unos labios que besan millones de labios
o en aquellos que se entregan con vehemencia a su par?
¿Está en el amor la libertad
O en la simulación de amar?
Ti flor
Aquí está tu flor
voluptuosa
erguida a mi lado
emanando el perfume
carmín de tus labios
Ella es mi testigo
silente
guardián de memorias
que trae tu presencia
a mis brazos vacíos
Aquí en mis resquicios
ocultos
escondo tu aroma
de azúcar con sal
de desierto sediento
Es ella la Saya más leal
amorosa
del millar de caricias
y risas, tus pétalos rojos.
Silencio
escúchalo
te espera solitario
te aguarda sigiloso
inmóvil e inquietante
como el espejo acuoso
de un lago si no hay viento
como una noche obscura
sin soles ni planetas tintineando
como una flor perenne
que no requiere de agua
como polvo en reposo
avejentado
como un cristal tan limpio
que parece paisaje
pero es cuadro.
Vértigo
un murmullo de estrella
un extraviarme
en cien mil laberintos
miro hacia el cielo
y sus olas se rompen
entro a tu mar
y las nubes me envuelven
luego despego mis labios
y miro tus ojos
vuelvo a tu vértigo erguido,
obleisco de jade
ríe tu mirada y la mía
se estremece contigo.
domingo, 22 de marzo de 2009
Nunca yo
Solo, el bosque,
con su quietud de enramadas
donde jamás se oye el golpe
del tronco viejo que cae en la hojarasca
si no estoy.
Solo, el mar,
con sus ríos subterráneos
que no emiten el estruendo
de la ola que se rompe en mar abierto
si no estoy
Solo, el espacio,
con su millardo de soles
donde no hay colisiones
que ensordezcan los abismos estelares
si no estoy
Solo, mi paso,
con su infinito camino de cardumen
donde ningún eco suena
en las íntimas paredes de mi cueva
si no estoy
Solo, mi cuerpo,
que sustenta mi existencia
donde ninguna caricia
deja huella indeleble en mi conciencia
si no estoy
solo, el bosque, el mar,
el espacio, mi paso y mi cuerpo
Nunca yo, porque aquí estoy.
sábado, 21 de marzo de 2009
A lo lejos in situ
de amor y de venas
No tiene sentido”
Luciérnaga in vitro
F. Vonbonek
Intercambio de miradas
Como en ensamble de cuerdas
Apenas insinuadas y tan claras
Sonando en el silencio
Con la misma contundencia
De un acorde
Así me mira tu sonrisa
de luciérnaga in situ
Que se enreda con las luces
De mi serena alegría
En el cómplice trenzado
De la piel.
Encuentro inesperado
De certezas internas
El placer suspendido
De sabernos caricia
En la distancia eterna
De existir.
viernes, 20 de marzo de 2009
Canon de abismos
"El universo no es nada y en toda esa ausencia hay
un átomo triste en que cabe la sangre"
de Vorágine, de Fausto Vonbonek
Todo regresa a su cauce
incluso la concha moteada
retorna a su lecho de arena
Cada pedazo de viento
reencuentra el cubículo propio
es sólo el vidrio soplado en mi pecho
el que queda sin nido al ocaso
sólo los ríos de nostalgia que porto
recorren caminos sin fin en mi cielo
sólo el abismo que habito
parece extenderse hasta el filo del tiempo
sólo en mi boca tu vino
no puede jamás desbordar una copa
sólo tu cuerpo en el mío
se convierte en un canon de amor
que no vuelve jamás a su punto de inicio.
viernes, 27 de febrero de 2009
Lo que es mío
Me la presta el fuego de la hoguera
en que crepitan todos mis sentidos
cuando tu presencia me promete
vestirse con mi piel
Esta sonrisa tampoco es de mi boca
Es entera de tus labios
Que al besarme me la imprimen
Sigilosos
Sin premura
Pero con la convicción
De un destino manifiesto
Que se revela y explaya
En la punta de tu lengua
costeando mi manantial
Este estremecerme entera
No contiene firma propia
Es un temblor sin contorno
De la atmósfera, del viento
En que habitan nuestros cuerpos
Por los caminos de sal
Esta plenitud del pecho
Ésta mi vida sí es mía
Y la tengo porque existo
Porque existes
Coexistimos
Y porque con nuestro encuentro
Vibra enteras las cuerdas
Con que inventamos adagios
para bailar y volar
martes, 24 de febrero de 2009
Entre dos aguas
miércoles, 11 de febrero de 2009
De nuevo tú
Parpadeo de luz
Un instante
Una pausa
Un ángel miniatura
Suspendido en el viento
Una taza de té
Un aroma a mañana
Una señal
Un rito
Un instante tan solo
vuelvo a mi
o me salgo de nuevo
un parpadeo del tiempo
sigue el día
cae una pluma blanca
se va
jueves, 22 de enero de 2009
Hartémonos de risas
Para ti que tienes risa de cántaro,
y pensando en Alis que nunca dejó de reír a carcajadas.
Hartémonos de risas que no entonen
De esas que suenan fuerte
Como si fueran llanto
De las que nadie admira
Ni en las fiestas ni en fotos
De las que enchuecan bocas
Y humedecen los ojos
De las que no seducen
Con encanto hechicero
Sino que nos perturban
La apriencia perfecta
Dejando resonancias
De sinfónico estruendo
Porque son risas raras
Extintas casi todas
Estas risas verídicas y francas
Valiente, guturales
Tan llenas de vocales y de dientes.
Nos suenan conocidas esas risas
Parecen dolorosas, sí
Pero no es eso
Parecen un orgásmico
Bosque de ecos, sí
Pero no es eso.
Lo que tienen las risas
Sin antifaz ni velo
Las que no asoman nunca
Si no están bien plantadas
Esas que no se imprimen
En revistas ni prensa
Es que son muy extrañas
En este mundo triste
Tan lleno de vacío…
Y es que… ¡eso es, Cariño!
La risa que tú tienes
Ésta que me contagias
Con cascadas de soles
Es una risa plena
Robusta, rozagante
Que deja rastro intenso
De cerezo añejado
De barrica hasta el tope
De sino desbordante
De alegría frondosa
Y repleta de vida
Que jamás suena hueca.
martes, 20 de enero de 2009
Miente corazón, pero no mueras
Imagine all the people
Living life in peace
(John Lenon)
Le mientes a la vida, corazón.
Con tu beldad poética
Con tu idealismo alado
Con la perfecta estirpe
De palabras hermosas
Que enarbolan sin tregua
Amores inasibles.
Pero no pares corazón
No pares la poesía
No pares de mentirme
Que la verdad flagela
No soy esa que dices, corazón
Sólo soy la que aguarda
Cada latido tuyo,
Que le vacías al alma
De este dolor maldito
De la miseria humana
Sigue pues con tu engaño, corazón
Latiéndome palabras
Esa verdad poética
Que con belleza doma
Lo que la paz no abarca.
Se encienden las visiones, corazón
De sangre –de tu sangre-
Yo quiero ver metáforas
Silencios, armonías
No diásporas amargas.
Que acaben de una vez
Con la indómita sed
de fraternos taliones
Que pidan más poesía, corazón
Que mientan -¡pecadores!
Que no maten –aunque con ello
vean virtud en arsenales
Miente, corazón, ¡miente!
Miente de amores
Que si hacer el amor
–y no la guerra santa-
Fuera el pecado humano, corazón
El samá no ardería en los oídos
Si en lugar del gemido
Que hiere hoy la conciencia
En campos de batalla
Se escucharan orgásmicos jadeos
Por las calles vacías.
Si mentir para amar
fuera el pecado humano
Cantaríamos mentiras que dan vida
Y no noventa y nueve nombres
Ni cantos gregorianos
Cantinelas ni mantras
Para morir por dios.
Yo tuve un sueño
Consuelo
pequeña mía
que ese dolor
que perfora tu alma
no se va nunca.
Cómo enjugo el dolor
que emana de tus ojos
translúcido y opaco.
Cómo consuelo tu corazón
tan inocente
cuando el vacío esta ahí
palpable y crudo.
Cómo, mi niña.
Cómo te abrazo y te digo
"Tranquila"
si yo misma siento el yugo
de la ausencia.
Cómo te acojo en mis brazos
mi vida
si mis brazos como tú
anhelan vencer sin piedad
a la muerte.
lunes, 19 de enero de 2009
Horizontes
y es que la lejanía construye mis anhelos
los hace merodear por mi existencia
como burbujas de jabón que nunca atrapo
como el crepúsculo
que escurre entre los dedos de mi vida su acuarela.
Y luego me estremezco
porque los horizontes, las burbujas
los crepúsculos cargados de estruendo y de silencio
transmutan su apariencia, estallan,
se convierten en fugaz paisaje airado
y el anhelo desmorona su espejismo
se obscurece en el vacío.
Vuelve entonces el abismo
la verdad
el estado impermanente de la nada.
Yo me monto nuevamente en mi navío
me resisto a ese vacío
a esa realidad que hiere al firmamento
y revuelvo todo el aire suspendido
toda la luz que distraída cruce el cielo
pinto con colores un poema,
una docena de versos que me salven del misterio.
Hasta que vuelven las olas
vuelve el ruido del oceáno de la vida
vuelvo al mundo
este imperfecto camino de estelas de mar simuladas
único bastión de la existencia que llena de amor cada vena
cada obscuro parpadeo
cada diástole cardiaca
cada muerte apasionada
cada instante
cada espejismo-horizonte.
viernes, 16 de enero de 2009
Otras banquetas tristes
Banqueta tristes
martes, 13 de enero de 2009
Lloviendo primaveras
con el cielo hecho sol y sin fronteras
ya mi luna partió hacia tu hoguera
mi marea hecha un bosque de palmeras
hizo un trueque de alquimias y de magia
dejó todas sus alas de sirena
y las cambio por lo flexible de sus troncos
y de sus hojas que ondulan cual banderas.
Luna tímida
Era ésta una luna tímida
que ignoraba su belleza
y se asomaba curiosa
por entre la gasa blanca
de su camisón de nubes.
Quería mirarse en el espejo azul
del mar nocturno,
pero su velo se lo impedía.
Era ésta una luna hermosa
con un brillo de plata
que le pertenecía.
Pero ella lo ignoraba.
Esta luna de argento
creía que su destello
venía del sol, ¡su sol!
¡Qué ignorante luna!
De haber sabido esta noche
esta verdad absoluta
su rostro de perla perfecto
habría alumbrado su espejo
y deslumbrado a su sol.
Asimetrías
No es inherente al cielo ni a las constelaciones.
¿Cuándo ha brillado el cénit con igual intensidad en los dos lados del mundo?
¿Cuándo se ha visto un gran pico nevado sin perfil escarpado?
El follaje del sauce que llora cae en mil mechones que no buscan nunca equidistancias.
El horizonte que delínea hoy mi mirada tiene el sorprendente toque humano de la arquitectura.
¿Cuándo ha sido el homo sapiens un ser equilibrado?
La vida es perfecta, inequívoca e impredecible. Y nunca viene en pares, sino de una en una.
La boca de mi hijo que yo miro embelesada es dispareja.
Y qué hay de esa mirada de asimetría perfecta que yo amo.
La asimetría es belleza que nos quita el aliento en anacruz intervalo.
Mirada errante
La luna no es substancia que se ate
ni el mar puede asirse a las estrellas,
como esa mirada de perfecta asimetría
que no tiene lastres ni amarras que la fijen.
Vuela inmensa descubriendo mundos
en cada partícula de polvo.
Explora en franca huída de la monotonía
dimensiones invisibles que recobra e ilumina con palabras del color de los caminos que recorre.
Y al final, esa mirada indómita, incansable
hace una pausa en la luna que le observa.
Ella tiembla al sentir la otra mirada y caen del cielo dos planetas luminosos
que se anclan con estruendo en el mar de aquellos ojos que la sueñan.
viernes, 9 de enero de 2009
Espejo del tiempo
jueves, 8 de enero de 2009
Qué lejos
Qué lejos está el mar de las plantas de mis pies
que ansían su espuma errante.
Qué lejos ése, su silencio acuoso,
que arrulla caracolas y arena de cristales.
Qué lejos ese azul, ese añil de mil calpas de edad
que me mira en su marcha al fin del mundo.
Qué lejos el vaivén, incesante agua de sal
que da vida a la vida, que da muerte a la muerte.
Qué lejos esa orilla de poniente incandescente,
qué lejos su crepuscular pincel de nubes transmigrantes.
Qué lejos su negrura de noche sin estrellas,
su abismo obscuro y rugiente
de perpetuo segundero que no calla.
Qué lejos está el mar, y mi marada lo alcanza.
