domingo, 22 de marzo de 2009

Nunca yo

Solo, el bosque,
con su quietud de enramadas
donde jamás se oye el golpe
del tronco viejo que cae en la hojarasca
si no estoy.

Solo, el mar,
con sus ríos subterráneos
que no emiten el estruendo
de la ola que se rompe en mar abierto
si no estoy

Solo, el espacio,
con su millardo de soles
donde no hay colisiones
que ensordezcan los abismos estelares
si no estoy

Solo, mi paso,
con su infinito camino de cardumen
donde ningún eco suena
en las íntimas paredes de mi cueva
si no estoy

Solo, mi cuerpo,
que sustenta mi existencia
donde ninguna caricia
deja huella indeleble en mi conciencia
si no estoy

solo, el bosque, el mar,

el espacio, mi paso y mi cuerpo

Nunca yo, porque aquí estoy.

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