Para Javier Tinajero
que escribe poesía con tinta
y con luz
Para Alberto Ruy Sánchez
por mostrarme hoy los vientos
de Mogador
Cuando dos nubes se besan
y se vuelven una
pierden el rumbo del viento
y por un instante
se sostienen ingrávidas
a medio cielo
ignorantes del mundo
apáticas de todas las corrientes
y se crecen
y se vuelven cúmulos que vuelan bajo
a merced de los vientos axiales
y pierden el horizonte
para volverse nimbos que se elevan
y al final...
se llueven.