jueves, 22 de enero de 2009

Hartémonos de risas

Para ti que tienes risa de cántaro,
y pensando en Alis que nunca dejó de reír a carcajadas.

Hartémonos de risas que no entonen
De esas que suenan fuerte
Como si fueran llanto
De las que nadie admira
Ni en las fiestas ni en fotos
De las que enchuecan bocas
Y humedecen los ojos
De las que no seducen
Con encanto hechicero
Sino que nos perturban
La apriencia perfecta
Dejando resonancias
De sinfónico estruendo
Porque son risas raras
Extintas casi todas
Estas risas verídicas y francas
Valiente, guturales
Tan llenas de vocales y de dientes.

Nos suenan conocidas esas risas
Parecen dolorosas, sí
Pero no es eso
Parecen un orgásmico
Bosque de ecos, sí
Pero no es eso.
Lo que tienen las risas
Sin antifaz ni velo
Las que no asoman nunca
Si no están bien plantadas
Esas que no se imprimen
En revistas ni prensa
Es que son muy extrañas
En este mundo triste
Tan lleno de vacío…

Y es que… ¡eso es, Cariño!
La risa que tú tienes
Ésta que me contagias
Con cascadas de soles
Es una risa plena
Robusta, rozagante
Que deja rastro intenso
De cerezo añejado
De barrica hasta el tope
De sino desbordante
De alegría frondosa
Y repleta de vida
Que jamás suena hueca.

martes, 20 de enero de 2009

Miente corazón, pero no mueras


Imagine all the people
Living life in peace
(John Lenon)

Y es que, a pesar de todo
Le mientes a la vida, corazón.
Con tu beldad poética
Con tu idealismo alado
Con la perfecta estirpe
De palabras hermosas
Que enarbolan sin tregua
Amores inasibles.

Pero no pares corazón
No pares la poesía
No pares de mentirme
Que la verdad flagela

No soy esa que dices, corazón
Sólo soy la que aguarda
Cada latido tuyo,
Que le vacías al alma
De este dolor maldito
De la miseria humana

Sigue pues con tu engaño, corazón
Latiéndome palabras
Esa verdad poética
Que con belleza doma
Lo que la paz no abarca.

Se encienden las visiones, corazón
De sangre –de tu sangre-
Yo quiero ver metáforas
Silencios, armonías
No diásporas amargas.

Que acaben de una vez
Con la indómita sed
de fraternos taliones
Que pidan más poesía, corazón
Que mientan -¡pecadores!
Que no maten –aunque con ello
vean virtud en arsenales

Miente, corazón, ¡miente!
Miente de amores
Que si hacer el amor
–y no la guerra santa-
Fuera el pecado humano, corazón
El samá no ardería en los oídos
Si en lugar del gemido
Que hiere hoy la conciencia
En campos de batalla
Se escucharan orgásmicos jadeos
Por las calles vacías.

Si mentir para amar
fuera el pecado humano
Cantaríamos mentiras que dan vida
Y no noventa y nueve nombres
Ni cantos gregorianos
Cantinelas ni mantras
Para morir por dios.

Yo tuve un sueño

Celebrando la esperanza del 44 y otros Luther Kings multicolores

La esperanza hace llorar
desarma al miedo
y a la vergonzosa pérdida
de la inocencia humana.
Toca notas imposibles
de armonía perfecta
y echa a volar
las posibilidades
más inverosímiles.  

Creer,
entregarse a confiar
a ser de nuevo niño
a mirar sin asomo de duda
las verdades de otros
como si fueran los pilares
incuestionables
de los cuentos.
No agarrrse de nada
dejarse caer en el vacío
y darse cuenta
que ahí está inequívoco
el futuro
con todas sus dimensiones
en la mágica punta
de nuestros dedos
y de nuestras convicciones.

Consuelo

Cómo te explico
pequeña mía
que ese dolor
que perfora tu alma
no se va nunca.
Cómo enjugo el dolor
que emana de tus ojos
translúcido y opaco.
Cómo consuelo tu corazón
tan inocente
cuando el vacío esta ahí
palpable y crudo.
Cómo, mi niña.
Cómo te abrazo y te digo
"Tranquila"
si yo misma siento el yugo
de la ausencia.
Cómo te acojo en mis brazos
mi vida
si mis brazos como tú
anhelan vencer sin piedad
a la muerte.

lunes, 19 de enero de 2009

Horizontes

Navegando horizontes voy viviendo
y es que la lejanía construye mis anhelos
los hace merodear por mi existencia
como burbujas de jabón que nunca atrapo
como el crepúsculo
que escurre entre los dedos de mi vida su acuarela.

Y luego me estremezco
porque los horizontes, las burbujas
los crepúsculos cargados de estruendo y de silencio
transmutan su apariencia, estallan,
se convierten en fugaz paisaje airado
y el anhelo desmorona su espejismo
se obscurece en el vacío.
Vuelve entonces el abismo
la verdad
el estado impermanente de la nada.

Yo me monto nuevamente en mi navío
me resisto a ese vacío
a esa realidad que hiere al firmamento
y revuelvo todo el aire suspendido
toda la luz que distraída cruce el cielo
pinto con colores un poema,
una docena de versos que me salven del misterio.

Hasta que vuelven las olas
vuelve el ruido del oceáno de la vida
vuelvo al mundo
este imperfecto camino de estelas de mar simuladas
único bastión de la existencia que llena de amor cada vena
cada obscuro parpadeo
cada diástole cardiaca
cada muerte apasionada
cada instante
cada espejismo-horizonte.

viernes, 16 de enero de 2009

Otras banquetas tristes

¡Porque hay de tristezas a tristezas!

Cómo llueve sobre las banquetas tristes
melancolía que se vuelve charco
y refleja un cielo que se ha inundado
de milenaria muerte sin pausa.

Cómo llueve sobre las banquetas tristes
sus limpias muescas son gesto adusto
que reluciendo de ácida lluvia
salpican involuntariamente cada pisada
cada caída de corazones que ya no laten.

Cómo llueve sobre las banquetas tristes
tristes de agua y de indiferencia
tristes de ser un testigo mudo
de aquella Franja color de plomo
donde la vida es una utopía.

Cómo llueve sobre las banquetas tristes
con cada bala de humanidades
con los disparos de fraticidio
con la ceguera de hombres espejo
tan infatuados que ya no pueden
mirar el reflejo propio en el ojo ajeno.

Cómo llueve sobre las banquetas tristes.

Banqueta tristes

Cómo llueve sobre las banquetas tristes
melancolía que se vuelve charco
y refleja un cielo que se ha inundado
y el movimiento de la ciudad que no tiene pausa.

Cómo llueve sobre las banquetas tristes
sus limpias muescas son gesto adusto
que reluciendo de ácida lluvia
salpican involuntariamente cada pisada.

Cómo llueve sobre las banquetas tristes
tristes de agua y de indiferencia
tristes de ser un testigo mudo
de aquella calle color de plomo
donde el amor perdió un beso alado.

Cómo llueve sobre las banquetas tristes.

martes, 13 de enero de 2009

Lloviendo primaveras

Amaneció lloviendo primaveras
con el cielo hecho sol y sin fronteras
ya mi luna partió hacia tu hoguera
mi marea hecha un bosque de palmeras
hizo un trueque de alquimias y de magia
dejó todas sus alas de sirena
y las cambio por lo flexible de sus troncos
y de sus hojas que ondulan cual banderas.

Luna tímida

Era ésta una luna tímida
que ignoraba su belleza
y se asomaba curiosa
por entre la gasa blanca
de su camisón de nubes.

Quería mirarse en el espejo azul
del mar nocturno,
pero su velo se lo impedía.

Era ésta una luna hermosa
con un brillo de plata
que le pertenecía.
Pero ella lo ignoraba.
Esta luna de argento
creía que su destello
venía del sol, ¡su sol!

¡Qué ignorante luna!
De haber sabido esta noche
esta verdad absoluta
su rostro de perla perfecto
habría alumbrado su espejo
y deslumbrado a su sol.

Asimetrías

Disiento en la belleza de la simetría.
No es inherente al cielo ni a las constelaciones.
¿Cuándo ha brillado el cénit con igual intensidad en los dos lados del mundo?
¿Cuándo se ha visto un gran pico nevado sin perfil escarpado?
El follaje del sauce que llora cae en mil mechones que no buscan nunca equidistancias.
El horizonte que delínea hoy mi mirada tiene el sorprendente toque humano de la arquitectura.
¿Cuándo ha sido el homo sapiens un ser equilibrado?
La vida es perfecta, inequívoca e impredecible. Y nunca viene en pares, sino de una en una.
La boca de mi hijo que yo miro embelesada es dispareja.
Y qué hay de esa mirada de asimetría perfecta que yo amo.
La asimetría es belleza que nos quita el aliento en anacruz intervalo.

Mirada errante

La luna no es substancia que se ate
ni el mar puede asirse a las estrellas,
como esa mirada de perfecta asimetría
que no tiene lastres ni amarras que la fijen.

Vuela inmensa descubriendo mundos
en cada partícula de polvo.
Explora en franca huída de la monotonía
dimensiones invisibles que recobra e ilumina con palabras del color de los caminos que recorre.

Y al final, esa mirada indómita, incansable
hace una pausa en la luna que le observa.
Ella tiembla al sentir la otra mirada y caen del cielo dos planetas luminosos
que se anclan con estruendo en el mar de aquellos ojos que la sueñan.

viernes, 9 de enero de 2009

Espejo del tiempo

La luna -ya lo dijo Borges-
Los mapas que pintan las estrellas
Los soles, cada día más extintos
El paso milenario de los cometas
La elipse cambiante del retorno solar
El viento que se recicla a si mismo
El agua, fiel testigo de la historia
El perfil concéntrico del árbol
Elmar, su espuma y sus oleajes
El rostro camaleónico de las montañas
La paciencia finita de todos los volcanes
El hombre y sus metamorfosis
El péndulo de los relojes y de los corazones
La mirada de dios y de los unicornios

jueves, 8 de enero de 2009

Qué lejos

Qué lejos está el mar de las plantas de mis pies

que ansían su espuma errante.

Qué lejos ése, su silencio acuoso,

 que arrulla caracolas y arena de cristales.

Qué lejos ese azul, ese añil de mil calpas de edad

que me mira en su marcha al fin del mundo.

Qué lejos el vaivén, incesante agua de sal

que da vida a la vida, que da muerte a la muerte.

Qué lejos esa orilla de poniente incandescente,

qué lejos su crepuscular pincel de nubes transmigrantes.

Qué lejos su negrura de noche sin estrellas,

su abismo obscuro y rugiente

de perpetuo segundero que no calla.

Qué lejos está el mar, y mi marada lo alcanza.

martes, 6 de enero de 2009

Cómo

Cómo se camina entre montañas cuando tienes alas.
Cómo se da pausa a la vida con la sangre alebrestada
trotando todos los caminos,
los que invitan a seguirlos y los que imagina.

Cómo se convence al firmamento de no posarse en el piso,
de dejar su manto inmenso en las alturas
para admirarlo de lejos,
cuando ya ha posado las estrellas en mis manos,
cuando ya ha tocado con sus dedos mis estrellas.

Cómo se detiene el agua de la presa desbordante
cuando ya asoma sus labios transparentes
por encima del concreto de horizontes,
cuando tiene sed de tierra negra, de caminos y de pueblos,
de lamentos a su paso, de la libertad del viento.

Cómo se mantiene al corazón a raya cuando su tintura desparrama vida 
más allá del pecho que le pertenece,
más alla del paso doble de su mágico latido 
más allá de los ritmos forjados por siglos.

Cómo se regresa al piso
cómo se abandona el vuelo
cómo se despierta al sueño
de la vida que sueña que vive.

Cómo.