Cómo se da pausa a la vida con la sangre alebrestada
trotando todos los caminos,
los que invitan a seguirlos y los que imagina.
Cómo se convence al firmamento de no posarse en el piso,
de dejar su manto inmenso en las alturas
para admirarlo de lejos,
cuando ya ha posado las estrellas en mis manos,
cuando ya ha tocado con sus dedos mis estrellas.
Cómo se detiene el agua de la presa desbordante
cuando ya asoma sus labios transparentes
por encima del concreto de horizontes,
cuando tiene sed de tierra negra, de caminos y de pueblos,
de lamentos a su paso, de la libertad del viento.
Cómo se mantiene al corazón a raya cuando su tintura desparrama vida
más allá del pecho que le pertenece,
más alla del paso doble de su mágico latido
más allá de los ritmos forjados por siglos.
Cómo se regresa al piso
cómo se abandona el vuelo
cómo se despierta al sueño
de la vida que sueña que vive.
Cómo.