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miércoles, 16 de febrero de 2011

Runa luminosa

Caminas y desandas en esta dirección
completas esos círculos que evocan infinitos
me llevas en susurro por un sendero echado
vienes y te vas como emigrante oleaje.
Runa luminosa de sombras pasajeras,
de destinos cantados en estrofas de eclipse.
Aquí está el paradero, aquí una pausa ciega.
Enrédate en mis ojos tan velados de arrobo
y vuélvete el sedante para esta noche larga.

Publicado en The Full Moon Poetry Society

martes, 13 de enero de 2009

Luna tímida

Era ésta una luna tímida
que ignoraba su belleza
y se asomaba curiosa
por entre la gasa blanca
de su camisón de nubes.

Quería mirarse en el espejo azul
del mar nocturno,
pero su velo se lo impedía.

Era ésta una luna hermosa
con un brillo de plata
que le pertenecía.
Pero ella lo ignoraba.
Esta luna de argento
creía que su destello
venía del sol, ¡su sol!

¡Qué ignorante luna!
De haber sabido esta noche
esta verdad absoluta
su rostro de perla perfecto
habría alumbrado su espejo
y deslumbrado a su sol.

Mirada errante

La luna no es substancia que se ate
ni el mar puede asirse a las estrellas,
como esa mirada de perfecta asimetría
que no tiene lastres ni amarras que la fijen.

Vuela inmensa descubriendo mundos
en cada partícula de polvo.
Explora en franca huída de la monotonía
dimensiones invisibles que recobra e ilumina con palabras del color de los caminos que recorre.

Y al final, esa mirada indómita, incansable
hace una pausa en la luna que le observa.
Ella tiembla al sentir la otra mirada y caen del cielo dos planetas luminosos
que se anclan con estruendo en el mar de aquellos ojos que la sueñan.

lunes, 15 de diciembre de 2008

Insomnio lunar

Qué resonancias provocas
con esa belleza tan inalcanzable.
Qué sintonía de diosas
emerge en silencio de tu omnipresencia.
Qué suena hueco en mi pecho
cuando en todo el firmameno no te encuentro,
cuando sé que estás pero no puedo mirarte,
cuando el sol que te ilumina
no llega hasta mis ojos,
cuando tu luz no me toca la piel
cuando tu color de estepa se me escapa
cuando tu guiño no existe
cuando tu sonrisa evade
cuando te vas, como siempre,
para volver más tarde
y sonreirme.