domingo, 29 de marzo de 2009

Quietud

Todo está tan quieto
hasta mi alma
el viento está dormido
y el sol cae sin estruendo
el cielo sigiloso
contiene tres suspiros
y el horizonte en trance
levita su paisaje
Y así es también adentro
mi mar duerme tranquilo
amasan mi conciencia
silencios transparentes
se llevan las tormentas
a otros laberintos
me invade una llovizna
de selénicos pétalos
un soplo de infinito
una luz de alas suaves
parpadeos incoloros
vuelo interno sin rumbo
un mecerme profundo
suspendida en la nada
un vacío tan dulce
y quietud
quietud
quietud
Ya no te vayas nunca.

2 comentarios:

Joe Cool dijo...

Esta muy bueno

Lilyán de la Vega dijo...

Hola Bernardo,

Gracias por dejar tu comentario. ¡Ya, por fín ubiqué tu usuario! Tú tienes un curso de relaciones de pareja, ¿verdad?

Saludos. Un gusto reencontrarte y saber que te gusta la poesía.