martes, 14 de abril de 2009

Todos los grillos del mundo

Están cantando todos los grillos del mundo
su arrullo eterno se suma hasta hacinar el aire
invade cada espacio de mi cuerpo
y hasta mi pensamiento
se siente vivo, perenne, omnipresente
y al mismo tiempo lejano
se palpa en el viento y envuelve en oleadas de anónimo arrobo
y es, sin embargo invisible, huidizo
casi inexistente
a veces, se confunde con silencio

2 comentarios:

Reptante dijo...

Una apabullante calma es la que rodea este escrito suyo, que no sé, me rememora a esas tardes de playa en donde se mira al horizonte, como si todo fuera eterno e inamovible. Bueno.

Saludos

Lilyán de la Vega dijo...

Sí, ese ruido silencioso y eterno de los grillos es ansiolítico... ¡o todo lo contrario! Supongo que depende del estado de ánimo personal.

Un saludo cordial, gracias por tus palabras dejadas aquí. Me acompañan.