Aquí está el día, de nuevo
escucho por fin el trinar que despierta al letargo
manos invisibles reviven mi piel con caricias
te escucho
aquí estamos
yo y mi ángel de rostro sombrío
yo también te amo
me gusta saberte a mi lado sin tregua ni olvido
te siento
intuyo tu mirada
no sé si eres tú o soy yo misma tocando mi espalda
pero es ese toque de alas muy suaves
el gong que despierta a mi alma
y la extrae del marasmo en suspenso
despierto
estoy viva
no hay nadie a mi lado
sonrío
lunes, 20 de abril de 2009
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