Erizos de seda sondean mis caracoles
Laberintos dignos del más cruel Minotauro
Pasos delirantes, sin brújula ni norte
Soy sólo mi vista que se posa en tu frente
Abstracto erotismo de las pieles ausentes
Vacíos, terremotos, abismos silentes
Mentes anudadas, latido agelasta
Mares que desbordan ojos secos, velados
¿Dónde está el horizonte?
¿Dónde la tierra firme?
Hoy retomo mi estrella, corazón extraviado
Voy a subir las anclas y a navegar mi vino.
jueves, 11 de junio de 2009
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