Escúchalo en mi voz...
Cómo no amar los acordes que escribe en el viento
Cómo ignorar la certera cadencia de cada palabra en sus dedos
Cómo dejar de sentir las caricias de su pensamiento
Le habla con tanta ternura a la musa que merma el dolor de quererlo
Llega a invadir con su ejército rojo escarlata a mi pecho
No hace más nada que dejarse ser cual cascada de tiempo
Y así, sin esfuerzo aparente, convierte en milagro un instante
Lo llena de arrobo, de luz, de belleza sonora sedienta de voz que declame
Hiere al silencio, al hastío y hasta al miedo de muerte inaudita
Arde en mil llamas cualquier laberinto de sombras
Muerde el deseo de volver a acurrucar el alma en su pecho de soles
Da con la espada letal un touché tan sutil que revive a los pétalos idos
Soy la metáfora inerte que retoma vida en su abismo mirada
Hoy soy crepúsculo alado, sutil caracol que se anida perdido en sus mares.
viernes, 26 de junio de 2009
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1 comentario:
Gracias por la bienvenida a blogspot. De hecho la influencia de tu blog y el de mi hermana me impulsaron a compartir. Aún falta mucho que aprender. Por cierto me encanta justo este poema tuyo, gracias por compartir.
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