domingo, 19 de julio de 2009

Sin nicho de mármol

Como un pianista bailando al compás de sus dedos el alma
La melodía de tu cuerpo desnudo me arropa en vaivén de memorias
Yo soy el tiempo en tres cuartos que apura el amor en tu copa
Tu eres el ritmo de vals sincopado que inventa mis alas al viento
Vamos a armar sinfonías y minuetos con puras caricias de cielo
Vamos a ser el arpegio de sinuosas notas teñidas de tinto bermejo
Déjame volar como aroma de canon perpetuo en silencios pactados
Déjame soñar que mil soles de ayer nos capturan la historia
Déjame escapar de este sueño que nunca será primavera
Déjame ser aire sin oda, sin nicho de mármol, ni firma en tu pecho.

1 comentario:

Manuel dijo...

Una sincronía que tanto la música y la poesía se han fundido por la poeta en éste insondable poema y sus instrumentos, lleno de nota musicales y sensualidad versificada.

Eso provocó que me gustase mucho y sentiese aquel mismo placer que hay en leer y escuchar un arpa.

Gracias Lilyán