Gladiador de palabras de oniro
Que en su voz teje rayos solares
Telarañas que luego nos mecen
En profundo azulecer nocturno.
Artesano que ensarta ilusiones
E intercala entre cada una de ellas
Sus manos, su hacer cotidiano,
Y su mirada de cometa antiguo.
Guardián de metáforas vivas,
Escondidas en tres caracolas
El amor, el dolor, la conciencia,
La vida, la muerte, la risa por dentro
El gozo, el miedo, el camino.
Dragón de piel de oro y zafiros,
De fiereza mortal y divina,
Vuela alto en cristalina mente
Y deja un camino de huellas
Sobre la arena blanca.