jueves, 27 de noviembre de 2008

Dragón

Gladiador de palabras de oniro

Que en su voz teje rayos solares

Telarañas que luego nos mecen

En profundo azulecer nocturno.

Artesano que ensarta ilusiones

E intercala entre cada una de ellas

Sus manos, su hacer cotidiano,

Y su mirada de cometa antiguo.

Guardián de metáforas vivas,

Escondidas en tres caracolas

El amor, el dolor, la conciencia,

La vida, la muerte, la risa por dentro

El gozo, el miedo, el camino.

Dragón de piel de oro y zafiros,

De fiereza mortal y divina,

Vuela alto en cristalina mente

Y deja un camino de huellas

Sobre la arena blanca.

domingo, 23 de noviembre de 2008

Mandarina

Mi cuerpo huele a mandarina

Y tú no estás conmigo…

Recorres caminos ajenos

A mis realidades.

Descifras miradas que no son las mías

Embelesas otros ojos

Con la voz de tu alma.

Voy a dormirme en medio de la cama

Para no sentir tu ausencia.

Voy a dormirme envuelta

En un perfume cítrico y dulzón,

Para soñar que seduzco a tus ojos,

Que seduzco a tu boca,

Que seduzco tus manos,

Y que dejo que tu voz

Tan dulce

Se embelece amena

Hasta encontrar mi voz.

jueves, 20 de noviembre de 2008

Te soñé

Soñé tu boca y tu voz,
soñé tus alas de viento norte
envolviéndome el aura
para trinar.

Soñé tus párpados quietos
y tu mirar, soñé tu luz
dibujando caminos
que caminar.

Soñé tu pecho y tu cuello,
soñé tu fuerza de viento y mar
arrebatándome el corazón
con tu respirar.

Soñé tus manos y tu piel
soñé tu amor hecho espuma
que teje otoños
para alcanzar.

Soñé tu azul y tu estar
soñé que el mundo era sólo mío
porque con tu aliento
me hacías volar.

jueves, 13 de noviembre de 2008

Promesa

Me prometiste un beso por la noche,
cerré los ojos con tu nombre en el oído,
me abandoné por completo al mar del sueño,
floté sin oponerme a sus corrientes,
sentí el latido de su caminar sin pausa,
miré gaviotas, mantarrayas, caracolas.
Alcé los brazos y elevé el vuelo sin miedo,
volé en la brisa, en el viento que va al norte,
y en las alas de otras aves que migraban.
Volví después los pies desnudos a la arena,
corrí con fuerza sin saber a dónde iba,
sentí el alegre aliento del mar en mi cabello.
Cerré los ojos otra vez y estaba sola.
En la penumbra de mi cama tibia entonces,
un tenue aroma de arándano y te verde
rozó mis labios y me abrió los ojos.
Por mi ventana un cielo azul,
en mi sonrisa tu beso como un sol.

miércoles, 12 de noviembre de 2008

Caminar sobre la nada

Caminar sobre la nada
es como volar
si tienes alas.
Ser un corazón que late
y que confía,
que se entrega al vacío,
al instante,
sin preguntas.
Dejar que los cansados pies
suelten el ínfimo camino
de la cuerda floja.

Caminar sobre la nada
requiere valor.
Pero sólo en un inicio.
Después conlleva al placer
de una sonrisa perenne,
de un savoir vivre constante,
de un camino que se expande
de pasos como horizontes.

Caminar sobre la nada
desafíar a la muerte
a la vida resignada,
renunciar al pasado
que nos ata impiadoso,
deshacernos del hábito
ingenuo y todo inútil
de querer atrapar lo que viene.
Sólo ser, estar, sentir...
vivir.

martes, 11 de noviembre de 2008

Encuentro

Universo de luz
misterioso, insondable,
al que miro asombrada
cada día, cada noche.
Allí encontré tu boca
hecha letras hermosas.
También hallé tus ojos,
metáfora de dioses.
Y tu corazón con alas,
que voló hasta mi alma.
Bendito firmamento,
de geometrías concretas,
que trajo a mis oídos
música de filigrana
enmarcando poesía,
pensamientos, ideas,
caricias y amores
sin un destinatario
que de pronto encontraron
un nido en qué posarse,
un predicado propio
al fondo del espejo,
una diástole ansiada,
para el desasosiego,
un trinar de campanas
para el hastío del mundo,
una luz de pixeles
hecha amor y promesa.

lunes, 10 de noviembre de 2008

A mar

No puedo atrapar una ola de mar

ni lo intento.

Ni la más bonita,

ni la más traviesa,

ni la azul zafiro,

ni la gris de tarde,

ni la de horizonte

ni la de la orilla,

para dártela…

 

Vienen una y otra hasta tocarme.

Una más caricia

una más tormenta

una en paz

otra en trueno.

 

Al final todas se acercan

sigilosas,

delicadas

me lavan los pies,

me besan los dedos,

me acarician,

y se van.

 

Vaivén de inifnitos,

ola que me arrulla,

ola que amenaza,

ola aventurera

ola que es espuma.

Y no importa el tono,

ni el temperamento,

al final se acercan,

y luego se van.

 

¿No se cansa el mar?

Corre eternamente,

distraído oleaje o

carrera mordaz.

Es nueva agua antigua

que toca un instante tierra

y se va.

 

De nada se apropia el mar.

Todo arrastra a su abismo,

todo suelta al instante.

Sus besos de espuma escapan,

y sus mareas de aleteos

sólo atrapan, juegan, sueltan,

y se van.

 

Es infinito hecho esfera,

es infinito en vaivén,

es infinito hecho agua y turquesa,

tempestad atrapada

pasión que no para,

eres tú

es mi oleaje

es vida inmensa, inmortal.

 

Es rugido silente,

pasión que halla paz,

coro de vida que brama,

sinfonía de silencios acuosos,

fuga, alegreto, adagio,

y, sobre todo,

susurrante preludio

y estruendoso final.