Para Juanelo y Javier Sicilia
para los otros hijos de Sicilia
por nuestro México
por la paz
sin importar tu nombre
por los sueños que no te conocí
por los secretos no revelados
por todos los pasos
que no darás en este mundo
por las risas que ya no escucharemos
por el llanto que no derramarás.
Voy por ti
Juanelo, como cuando era niña
por ti y por todos mis compañeros
y los compañeros de mis hijos
con los que juegan hoy
y los que todavía no nacen
pero estarán a su lado en el mañana.
Voy por ti
Julio, Luis, Gabriel, no importa cómo
voy por ti porque me dueles tanto
como si fueras mío
porque podrías serlo
porque esa noche fuiste tú
pero podría haber sido yo o mi hijo
mi padre, mi amigo, mi abuela
Voy a no callar por ti
a hablar a voz en cuello
a cantar porque tu muerte cobre algún sentido
y a no guardar silencio nunca
porque es inadmisible
insoportable
seguir pisando el suelo que pisaste
y ser indiferente a tanta ausencia.
Voy a ir a marchar por ti
y por la paz que necesita el mundo
para poderle decir civilizado
para ser digno de poesía y de ideales
los míos, los tuyos y los de tu padre
que quedó callado de incredulidad.
Voy por ti
y para recobrar la fuerza y la confianza
la sensación de ser uno con todos
e intercambiar miedo y rencores
por un paisaje que sí acepte flores
poesía, palabras, amor.
Voy por ti, Juanelo
y espero con el alma
que tu padre recobre la poesía
y nuestro mundo la paz.
