lunes, 22 de octubre de 2012

Descalza


Yo sé que te gusto descalza
y me gusta gustarte así,
desnuda de pies,
que es un poco también
desnuda de alma.

Con los pies descalzos
siento si hace frío o calor,
puedo acariciar cada camino
incluidos, por supuesto, tus caminos,
desde tus pies atrapados
y hasta tus infinitos.

Descalza me siento más yo,
piso firme, me caigo menos;
cuando me bajo de los tacones ocasionales
vuelvo a mi centro
me libero,
me vuelvo más cercana, más mía.
Y entonces... me da por ser
voluntariamente
tuya.

2 comentarios:

Andrés Díaz Castro(Andestdi) dijo...

¡Qué alegría Lilyán, has vuelto! No tengo otra vía para saber de tu quehacer literario que tus blogs y eso me priva de saber por donde anda tu creación ¿Qué tal lo de tu libro? ¿Qué tal tu vida, tus niños? Esto que escribes aquí, me gusta, muy tuyo y bien. Un fuerte abrazo, amiga, me gustaría mucho verte de nuevo por mi blog.

Lilyán de la Vega dijo...

Andrés,
Qué bonito se siente que visites este espacio que se había vuelto como una casa abandonada. Gracias por mantenerte ahí, voto vigía de este espacio que tiene tantas vidas.
Poco a poco retomo mis blogs. El salto de estos espacios virtuales a un libro de papel fue de lo más emocionante; también fue un reto mayúsculo que apenas me daba para concentrarme en él con todo mi ser. Pero el libro está listo y yo en ansiosa espera de que la editorial de el siguiente paso. Mientras tanto, vuelvo a mi tierra de blogs en el ciberespacio.
Saludos afectuosos hasta aquel continente al que siempre quiero volver.