Este silencio no se parece al silencio de tu aliento cuando duermes
ni a los intermitentes silencios que preceden a tus risas juguetonas
ni al silencio que ilumina tus ojos abiertos de asombro en una feria
ni al silencio de tu abrazo cuando estamos enojados
ni al silencio que de pronto reina en nuestra casa
cuando esperas la llegada del abuelo asomado a la ventana.
Esos son silencios vivos, muy distintos a éste,
el silencio que me abraza con tu ausencia pasajera.
¡Me alegra saber que pronto vendras a romperlo!
Y no importa si lo rompes con mil gritos
quebrando un vaso nuevo sin querer
o con ese zumbido de la tele que me abruma.
Romperás el silencio tan perfecto
avisando con tu risa que llegaste.
Te extraño.
1 comentario:
Sentido y bello poema Lilyán, nunca defraudas. Un fuerte abrazo amiga.¡Ah...tú pueblas los silencios!
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