Silencio que me arropa
Siempre es nuevo el silencio, aunque sea el mismo.
Es preciso reconocerlo, recobrar su textura
reconciliarse con él, cerrar los ojos
hasta sentirlo amable y digno de confianza,
hasta llegar a escucharlo claramente.
Sí, al silencio. Sólo entonces lo dejo cobijarme.
No hay comentarios:
Publicar un comentario